Migración Interna, realidades de los campos cubanos.

En la mayor parte de los países los habitantes viajan de un lugar a otro en busca de mejoras económicas, políticas y sociales. Cuba no está exento de este fenómeno, mucho menos la parte norte tunera, de dicho tema hablaremos hoy.

IMG_1085

Asentamiento poblacional de Babiney, Puerto Padre, Las Tunas

Entre los siglos XVIII y primeras décadas del siglo XX las poblaciones de los lugares rurales de los municipios Manatí, Puerto Padre y Menéndez eran más abundantes que hoy. En las localidades urbanas sólo vivían artesanos, comerciantes y propietarios acaudalados de algunas haciendas. Los lugares más poblados eran San Miguel de Manatí, Manatí 1 (municipio de Manatí), Babiney, Maniabón y Santa Bárbara de Biribiri, El Yarey, (municipio de Puerto Padre), San Juan, Juan Saiz, (municipio de Menéndez) por sólo mencionar algunos. En aquel entonces no existían los asentamientos, hoy cabeceras de municipios.

En el siglo XVIII fueron sumándose otras localidades en la periferia de estas, casi todas cercanas a los ríos que poblaban estas tierras. También se formaron los asentamientos de los puertos de Manatí y Puerto Padre para el embarque y desembarque de mercancías. En la misma medida que los diferentes asentamientos fueron desarrollándose (electrificación, abasto de agua, desarrollo de la industria azucarera y el ferrocarril) comenzó la migración y la aglomeración de habitantes en estos lugares de más florecimiento cultural y desarrollo comercial; dejando atrás la agricultura. Por esa causa florecieron Puerto Padre, Manatí, Menéndez, Vázquez, Delicias y otros poblados. ver más

Reglas heráldicas. Escudos de los municipos del norte tunero

El término escudo proviene del latín scutum y significa amparo, defensa o protección. Es el campo, superficie o espacio de distintas formas en que se pintan los blasones del mismo, o sea, cada pieza o figura de que consta. Las piezas resultan elementos decorativos desprovistos de significación. Por su parte las figuras representan cosas conocidas y pueden ser naturales como las estrellas, el sol o la luna, imágenes de personas o animales y vegetales como la palma real u otras plantas. Igualmente quiméricas, es decir, figuras mitológicas (dragones, centauros) y simbólicas como llaves, herramientas y aperos. Según las reglas de la heráldica o arte de describir los escudos, estos se disponen de acuerdo a reglas y se dividen en cuarteles donde se reflejan sus piezas y figuras. El escudo pierde definitivamente su valor defensivo con la aparición de las armas de fuego. Deviene entonces símbolo de resguardo, preservación y sostén de ideales patrióticos, principios morales, ideológicos y culturales. Es la representación del honor y la gloria de una región histórica, de un pueblo o una nación. ver más