Bahía de Malagueta, “Río de Luna” Mi Jíbara querida

Imagen-046Ahora que el calor “azota” sin piedad, las personas acuden a las playas por miles, tras la búsqueda de un buen esparcimiento, que  contribuya a la vez a paliar el estrés y las altas temperaturas.

Lo mismo sucede en Cuba que en cualquiera de las naciones vecinas o no, donde hay climas benignos y balnearios, ríos, lagos y presas e incluso el mar abierto.

Aunque existen, son muy raras las personas a quienes no les gusta el baño de mar y tal preferencia conlleva a que multitudes se concentren en esas áreas, con el consiguiente deterioro del entorno.

A las acciones depredadoras del género humano se suma entonces el sostenido incremento del nivel de los mares, propiciado por el cambio climático. Frente a ese panorama se imponen medidas definitorias y rápidas, como las asumidas por Cuba.

Y aunque el destino cubano se encuentra enfrascado en la diversificación de su producto turístico, aún y por largo tiempo prevalecerá a la cabeza de tales ofertas, la modalidad de sol y playa, razón más que sobrada para la preservación de tan populares dominios. ver más