Acerca de Yury Ramón Castelló Dieguez

Master en Tecnologías de la Información, Editor de la Revista Tino, Revista Comunitaria Tecnológica de los Joven Club de Computación y Electrónica. Trabajo en el Joven Club Puerto Padre II en la localidad de Vázquez, Puerto Padre, Las Tunas.

Consideraciones sobre la fundación de Puerto Padre

imgPortus Patris aparece señalado en los mapas del Nuevo Mundo editados en Europa en el siglo XVI. El accidente geográfico, bahía de bolsa de excelentes condiciones para el resguardo de naves, aparece en el mapa de Jacobo La Moyne (1564) y en el de Jerónimo Benzoni (1597). Aparecerá después el tonímico traducido al castellano en varios mapas, entre ellos el Jefferys (1768) y el del Barón Alejandro de Humboldt en 1820. Allí será Puerto del Padre.

A inicios de la conquista el adelantado Diego Velásquez creo dos grupos para continuar esa tarea después de la fundación de Nuestra Señora de la Asunción de Baracoa. Uno de esos grupos, con Francisco de Morales al frente, vendría a la región de Maniabón, muy al norte del Cauto y bien poblada de indios. Son conocidas también las crueldades de Morales y sus hombres y la escasa resistencia de los aborígenes. No hubo fundación pero al parecer convivieron indios y españoles pues en recientes investigaciones arqueológicas realizadas por el grupo “Atabex-Maniabón”, de Puerto Padre, se han encontrado diversas muestras de ese primitivo contacto indohispánico. Según Fernando García Grave de Peralta, en su Historia de Puerto Padre y Las Tunas, citando a Cuba primitiva, de Bachiller y Morales, dice que los conquistadores llevaron a la fuerza “mil cuatrocientos indios… para terminar la edificación de la primera ciudad de Bayamo”. Grave de Peralta opina que esa decisión fue posible por la densidad de la población en el cacicato de Maniabón. El actual poblado de Maniabón, rico en evidencias aborígenes, se encuentra a unos 10 kilómetros al sur de la ciudad de Puerto Padre. ver más

Por la Ruta de Colón ¿Bariay, Baracoa o Puerto Padre?

LA VERDADERA RUTA DE COLÓN, EL DESCUBRIMIENTO DE CUBA

Hace 520 años, un 28 de octubre, el gran almirante Cristóbal Colón realizaba el prístino desembarco en esta tierra bendecida en la actualidad por más de 11 millones de cubanos. Bariay en Holguín, es el lugar al que todos los entendidos señalan como el primer punto de la llegada; sin embargo, hoy por hoy afloran dudas.

Una investigación titulada Portus Patris, el desembarco de Colón, cuenta con elementos necesarios para realizar, incluso a la altura de tantos años, un cambio verdaderamente increíble. Lo más significativo es que esta nueva tesis puede imponerse, al contar con un nivel de razonamientos y exactitudes inigualables.

Me es muy difícil no creer —luego de leer el Diario de Navegación de Colón y a Portus Patris… y de analizar con profundidad e interés lo planteado en esta última obra que El Socucho, sitio ubicado a la entrada de la bahía puertopadrense, no sea el primer pedazo de nuestro terruño que pisó el Almirante, o lo que es lo mismo el paraje que representa el umbral que dio inicio a esta nación. ver más

Reglas heráldicas. Escudos de los municipos del norte tunero

El término escudo proviene del latín scutum y significa amparo, defensa o protección. Es el campo, superficie o espacio de distintas formas en que se pintan los blasones del mismo, o sea, cada pieza o figura de que consta. Las piezas resultan elementos decorativos desprovistos de significación. Por su parte las figuras representan cosas conocidas y pueden ser naturales como las estrellas, el sol o la luna, imágenes de personas o animales y vegetales como la palma real u otras plantas. Igualmente quiméricas, es decir, figuras mitológicas (dragones, centauros) y simbólicas como llaves, herramientas y aperos. Según las reglas de la heráldica o arte de describir los escudos, estos se disponen de acuerdo a reglas y se dividen en cuarteles donde se reflejan sus piezas y figuras. El escudo pierde definitivamente su valor defensivo con la aparición de las armas de fuego. Deviene entonces símbolo de resguardo, preservación y sostén de ideales patrióticos, principios morales, ideológicos y culturales. Es la representación del honor y la gloria de una región histórica, de un pueblo o una nación. ver más

Puerto Padre ¿Villa Azul o Villa de los Molinos?

Siempre he simpatizado con la historia que le atribuye el nombre de Puerto Padre a un diálogo entre un marinero y un cura a bordo de una de las carabelas de Cristóbal Colón. «¡Qué puerto, Padre!», aseguran que le dijo el marino al cura, extasiados ambos por la belleza desplegada ante sus ojos. No puedo dar fe de la autenticidad de esta parábola, pero cuentan que Puerto Padre se llama así desde entonces.

Realmente, se trata de una ciudad encantadora. «A pesar de ser pequeña, figura entre las más limpias y bellas de Cuba, con una fisonomía y un desarrollo cultural únicos, que reproducen en breve formato a las grandes urbes de anchas avenidas, paseos y malecón», dice de la localidad y de sus atributos una guía turística. Imagino a los portopadrenses hinchados de orgullo por tan elogiosa y merecida apología. Ellos suelen agradecer por toneladas cuanta palabra ensalce los atractivos de su terruño, y blasonan, entre otras cosas, de que la ubicación geográfica de la villa aparece reflejada con la denominación de PortusPatris desde el distante siglo XVI, en la cartografía del llamado Nuevo Mundo.

El epíteto de Villa Azul, que también identifica al carismático pueblo, debutó después, motivado quizás por la azulada tonalidad de su mar y de su cielo. El primero en emplearlo públicamente fue el periodista Manuel García Ayala, quien le dio vida en un poema suyo allá por los años 20 del siglo pasado. El apelativo ganó, raudo, el beneplácito de la gente. Tanto, que los comerciantes más avispados lo adoptaron como eslogan. ver más