Cartas de Amor VIII

Hola amor, hermosa tarde para enamorarse, dichosos aquellos que disfrutan del tiempo y del amor, amor y tiempo hermosas palabras salidas de mi alma, las que en su debido momento no supe aprovechar

Querida mía

AMOR1Es largo el camino del amor, pero corto si tú me das la mano. Son pasos de tierra y de tropiezos, cuando me caiga sé que tu estarás para levantarme.

Dame la oportunidad y tendré cuidado, estaré a tu lado, seguiré tu andar muy cerca de ti. Seguramente me equivocaré, ten paciencia si elijo un camino erróneo, esperaré tu perdón, pero sabes que aprenderé del error.

No me dejes andar sólo, sin ti perderé el amor, me quedará como guía la tristeza que nublará mis ojos de lágrimas. No me dejes sólo, me equivocaré de camino y no hallaré la felicidad. A tu lado puedo sonreír y tener como amiga a la ternura, a tu lado puedo soñar con ser feliz, y despertar y ser feliz. A tu lado caminaré, a tu lado te amaré.

Es largo el camino, pero más largo sería sin ti. Porque un día te encontré y supe desde entonces que convertirías en el principio y en el fin, y que cada paso por andar me acercaría a ti… a tu amor.

Con esta carta quiero decirte lo que muchas veces te dije: que te quiero. Y aunque sí te lo haya dicho, debo repetírtelo, porque si las palabras no se acaban, aún menos mis sentimientos.

Antes de ti no había amor, no conocía esa palabra, no existían los sentimientos, no me ilusionaba la ilusión,… antes de ti no había nada, después de ti hay todo. Quiero decirte que tú ocupas mi mente, que eres dueña de mis pensamientos, que vives en mí, quiero decirte que te debo cada segundo y que te pago con lo que puedo: mi amor, con el amor más puro e grandioso que pueda existir

Quisiera poder demostrarte mis sentimientos, plasmar en palabras mis emociones, pero el amor no tiene palabras, sólo entiende de silencios callados que lo dicen todo. Quisiera también que nunca se acabara, que dentro de mil años siguieras despertando a mi lado y yo al tuyo, que siguiéramos juntos compartiendo el resto de nuestras vidas mientras nos miramos con la ternura de siempre.

Quisiera decirte tantas cosas, pero todo se reduce a que te quiero, a que puedes confiar en mí y a que siempre siempre siempre estaré junto a ti. Quisiera decirte, y te digo, que te amo.

Sabes  que contigo soy feliz, y vuelvo y lo repito ahora: soy feliz porque existes y porque me quieres. Cada vez que te veo todo es felicidad: cada mirada, cada palabra amable con tu voz maravillosa, cada mimo, cada sentimiento, cada beso, cada caricia, cada pasión…

¿Cómo no voy a ser feliz si tú eres mi vida? ¿Cómo no ser feliz si eres mi razón y mi esperanza? ¿Cómo no serlo si eres la felicidad encarnada en una persona?

Tu amor me da dicha, me da alegría, esperanza para afrontar cada segundo hasta el momento de verte, me hace soñar con ser feliz y despertar siéndolo. Tu amor me hace tan feliz como el más feliz.

No te imaginas lo que siento, quizás sí, si tú lo sientes como yo. Amarte es querer abrazar la vida y recorrer el mundo dándote la mano. Amarte es ser dichoso, incluso sin causa para serlo, tú eres mi causa.

Soy tan feliz que temo despertar y no encontrarte a mi lado para seguir siéndolo, no quiero hacerlo porque no estás a mi lado, pero tengo fe de que la vida y mis deseos de amarte me ayudarán a tener un despertar feliz, porque nuestro amor es inmenso. Quisiera saber expresar con palabras mi felicidad por ti, pero basta con que me mires a los ojos… lo descubrirás.

Te amo

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