La ley de la selva ¿A qué animal se parece el cubano?

A la memoria de los que saben querer.

En homenaje de los que ya no están.

A mi viejo y a mi abuelo que me enseñaron el verdadero arte de ayudar a los demás.

 

indexLuego de unos días fuera de las redes vuelvo a la carga con muchos más deseos de escribir, con nuevos aires, nuevos ánimos y con un poco más de amar lo justo, lo verdadero, e imprescindible.

Nací en la década lo los 70 cuando los perros se amarraban con longaniza (es un embutido parecido a la mortadela pero más fina) y era un horror si se comía huevo en la comida, recuerdo en los primeros años de los 80 que jugábamos en las noches a tirarnos huevos, cuando solo valían 0.05 centavos CUP, en aquel entonces el dólar estaba penalizado y no se conocía.

Éramos hijos de la ex republica soviética, años de despilfarro y ínfimo ahorro, pero donde si había mucho compañerismo, tu familia era tu vecino más cercano, y tu problema era el problema de todos, lo que importaba era el dar, no el recibir, has bien y no mires a quien y el destino te recompensará.

En mi escuela “Lorenzo Ramayo Plaza” en el Itabo una zona rural a 2 kilómetros a las afueras de Puerto Padre, todos los niños compartíamos las meriendas, en dónde no importaba que zapatos, que bolso, o que merienda llevabas, solo importaba jugar y estudiar, se aprendía el valor del decoro, la sencillez y la honradez. Mi primer maestro Erquidez Liranza Aguilar, a quien le debo lo que soy, me enseñó mucho de todo esto tanto en el aula como en su tiempo libre, pero no pretendo hacer la historia de mi vida sino la comparación de los tiempos.

En aquel entonces aparentemente había más recursos, pero también mucho más dignidad y educación, los métodos y estilos de enseñanzas eran muy diferentes no había computadoras, ni video, pero había más abnegación a la hora de educar considero que hoy solo se instruye en las escuelas por mucho que se trabaje no se trata como se debe el tema de la educación formal y la formación de valores los cuales se perdieron con el inicio del periodo especial ¿Acaso eran parte del campo socialista? Es como sentenció el gran e ilustre pedagogo José de la Luz y Caballero “…Instruir cualquiera sabe, educar solo quien sea un evangelio vivo…”

A pesar que nuestra población tiene mucho más instrucción y está mejor preparada que en aquel entonces, hoy ya tenemos una perdida inminente de estos, Así han transcurrido más de 25 años de la aparición del funesto periodo especial inicio de las peores calamidades de esta Revolución, y donde los valores ético morales han mermado por no ser extremista y decir que se han perdido, el concepto de amistad depende de quien seas y lo que tengas o donde trabajes, según Liborio tiene Liborio vale, si Liborio no tiene Liborio no vale…

La caballerosidad aquella de la que tanto se hablaba ya es muy raro ver a algún hombre cederle el asiento a una anciana o a una embarazada.    

De forma general un gran número de cubanos se han convertido en unos seres consumistas e improductivos que como hablé en la entrada anterior convivencias, ¿En donde queda a idiosincrasia del cubano? Es que hasta el amor a la patria se está muriendo, nadie quiere sentirse comprometido hasta con la más leve tarea que tenga índole político.  Hoy reina en Cuba la Ley de “sálvate tú que yo me salvo como puedas” y la de “no te caigas que te pisoteo”, somos victimas de la hipocresía y de la adulonería en donde por delante te quiero pero no me des la espalda que te apuñaleo…. El respeto ciudadano no existe, sí quieres resolver algo, no te apures, ni te estreses, saca el billete y resolverás, si no tienes pues JODETE porque no luchaste o robaste…

Me pregunto ¿Es lo que hemos aprendido de nuestros ancestros? ¿Entonces Cubanos estaremos retrocediendo en la educación y la cultura de nuestro país? ¿Por qué navegamos en una sociedad que domina el “sálvese quien pueda”? ¿Quién o quienes son los culpable?

Reflexionando de forma jocosa me viene a la mente una comparación del cubano con el depredador más grande que tiene nuestro país en estos momentos, es un animalito que come de todo, es súper adaptable, lucha encarecidamente por su supervivencia incluso luchando contra su mismas especie, devorando sus congéneres incluso a sus hijos, por tal de sobrevivir… el Pez Gato o Claria es idéntico al  cubano que ya tiene instinto animal, se cumple la Ley de la Selva sobrevive el más fuerte, el que más adaptado esté al medio…

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3 Comentarios en “La ley de la selva ¿A qué animal se parece el cubano?

  1. Las dificultades económicas influyen innegablemente es el ser social, como decía un amigo el hombre está volviendo a las cavernas en un intento de auto protegerse, pero también la forma en que se adoptan las decisiones que afectan la vida del ciudadano común tienen mucho que ver con el escepticismo y apatía reinante, yo no me atrevería a acusar de consumistas a los cubanos, creo que en todo caso un inmenso numero de cubanos lucha por la supervivencia, lo otro es que si el trabajo no te permite solventar tus necesidades básicas y estoy hablando incluso de la más elemental (la alimentación) eso se convierte en un elemento que desmotiva al hombre.
    Si el paradigma economicista es el que está en boga a nivel estatal, lo más lógico es que a nivel individual se habrá paso esta forma de ver las cosas, decía un importante dirigente nuestro y ratificaba otro de mayor jerarquía que el socialismo era un modo de distribución… primero el socialismo es un modo de producción y si se ve como lo otro significaría que el tipo de relaciones que se establecerían en la producción de bienes y servicios no serian importante, que lo importante seria el resultado final, (en resumen el fin justifica los medios) pues nada, estamos recogiendo los frutos de tal pragmatismo

  2. Depresión: Exceso de pasado.
    Ansiedad: Exceso de futuro.
    Vivir el presente, es estar en paz.

    Esto lo vi en una caricatura referida al psicoanálisis.

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