La Lucha Armada (Vázquez, Puerto Padre, Las Tunas)

· Apoyo de la Clandestinidad.

· Acciones  

. Tropas Rebeldes

Grupo rebelde al mando de Isael Cruz en las cercanias del poblado de Vázquez

Grupo rebelde al mando de Isael Cruz en las cercanias del poblado de Vázquez

Una vez comunicado el movimiento la necesidad de partir al exilio, Andrés Álvarez marcha hacia Estados Unidos el 23 de marzo de 1957. Se le habilita recomendación ante la embajada Americana con cartas de Isaac Fisman y de García Señori, ambos eran comerciantes, además portaba cartas de solvencia comercial del Banco Agrícola Industrial pues el pretexto del viaje ante el gobierno eran gestiones de negocios.

Le otorgan 13 o 14 días de estancia en ese país. Transcurrido este tiempo el gobierno americano intenta deportarlo a Cuba de regreso, en vista del peligro que corría varios miembros del movimiento (que era dirigido por Lester Rodríguez, Bebo Hidalgo, Pepe Llanuza, Haydee Santamaría, Jacinto Vázquez y varios mas) entre ellos Enrique Ojeda, Fernando Vecino Alegret, Miguel González Maik, Raúl Rodríguez Villegas, Edilbeto Serrano y un grupo numeroso, unos 40 o 50 protestan ante inmigración por la decisión de enviar a Cuba. En vista de que el grupo era numeroso y ante las amenazas de romper las paredes del edificio, deciden conversar con uno de ellos, se delegó a René Reinieri y cuatro compañeros más, en las conversaciones se le recomendó debía ir una amplia representación de los distintos grupos de exiliados como el 26 de julio, la OA y el Directorio Revolucionario ante el Congreso de Washington para hacer valer su estancia como refugiado político en ese país ya que había llegado como turista, por ello parte hacia el lugar referido René Reinieri como representante de la comisión antes señalada y consigue se le reconozca como refugiados políticos, además se les autorice a trabajar, cosa que no sucedía anteriormente, habilitándoseles un seguro social por estar trabajando autorizados.

Andrés Álvarez consigue trabajo en el Restaurante “ Paula” como pintor por recomendaciones del dueño, este era un medio de subsistir, no solo él sino otros compañeros exiliados que llegaban diariamente allí, asisten a distintas actividades, prácticas de tiro, traslado de armas, paradas de protesta, reparto de volantes, reclamo al gobierno americano por la posición que ha tomado ante la situación existente mientras se celebra el aniversario cinco de la victoria por el triunfo en la Guerra Mundial. (los volantes estaban impresos en ingles y español). Por ello fueron detenidos cerca de 27 compañeros. Posteriormente reciben la información que del Aeropuerto saldrían cinco aviones con pilotos cubanos para bombardear la Sierra Maestra, ante esto un grupo numeroso de compañeros entre los que se encontraba el mencionado Andrés Álvarez se proponen destruir los aviones. Llegan al aeropuerto con cuatro o cinco automóviles y otros vehículos un total de 40 compañeros organizados en pequeños grupos, tumban las barreras de resguardo y pasan al centro, donde se encontraban los aviones con los motores en marcha.

Recuerdo – nos refiere Andrés – “En uno de estos piquetes estaba Fernando Vecino Alegret en la máquina, un convertible azul con la capota roja junto a Raúl Rodríguez Villegas y tres o cuatro más, en otra Miguel González con otro grupo, en la que yo me encontraba varios más, entre ellos Hilda Negrete, la que al conversar en ingles con la policía les exigió una entrevista con sus jefes. Esta entrevista le es concedida, ella plantea la situación antes mencionada, la decisión de este grupo revolucionario de impedir la salida de estos aviones a cualquier precio, la gestión no fue infructuosa, se comprometieron a sacarles piezas a los aviones para que quedaran defectuosos y así quedaban bien con el gobierno de Batista y a la vez con las demandas que planteábamos”. “En recorrido en actividades de apoyo al M-26-7 – continua refiriéndose Andrés e invitados por Grabiel Gil, delegado del Movimiento (Asaltante al Moncada) hicimos varios actos, otros compañeros que participaron con nosotros son: Los hermanos mellizos Geraye, Emilio y Sordi, de La Habana, Robertico García Ibáñez, de Santiago de Cuba, de Tacajó, el mártir Fernando de Dios, Fernando Vecino Alegret de Palma Soriano, Gutiérrez y Oscar Ascenso de Santiago de Cuba “ Grupo de Acción” en los actos que se celebran en Tampa hace uso de bella palabra Jacinto Vázquez y de la Garza, delegado del M-26-7 en Miami”.

Se efectúan infinidad de trabajo como ese en Cayo Hueso, Nueva York, Miami y Daytiana Beach, con fines de colectar dinero, repartir propaganda y organizar preparativos de armas para traer a Cuba. “Nos acercamos – explica Andrés- a la compañera Haydee Santamaría a que nos autorizara a esta tarea, nos dio el visto bueno, viajamos a Miami y Nueva York para localizar a los compañeros de acción, depositarios de las armas. Entre ellos Lester Rodríguez, José Llanusa(Pepe), el compañero Bebo Hidalgo nos entrega dos ametralladoras 30 con sus cintas de balas correspondientes a Pedro Valdez Orta y a mi, sin costo alguno, pues el arsenal pertenecía al propio movimiento. Nos trasladamos de Nueva York a Miami con estas armas pues ya contábamos con un plan de regresar a Cuba, a la Sierra Maestra.

Nuestro grupo de acción en Miami contaba con 25 o 30 compañeros tratamos de regresar en una barcaza de guerra que nos fue regalada por los hermanos de Holguín pero al probar el motor observamos que no rendía la mayor garantía y tuvimos que desistir en este intento. Continuamos buscando armas, medicamentos, implementos de cocina, trajes verde olivos, cantimploras, etc. Al no poder venir el la barcaza ni en una avioneta que contratamos decidimos desviar un avión para traer las armas a la Sierra Maestra.

Nos Autorizó a este trabajo la compañera María Antonia González, esta le entregó a Pedro Valdez Orta (Mártir) un mapa. Veníamos en ese comando cinco compañeros entre ellos René Rodríguez Villegas de Puerto Padre y Pedro Valdez Orta del Mariel, nos incorporamos así al segundo frente “Frank País” dirigidos por el Comandante Raúl Castro y el también Comandante Enrique Bruzón jefe de la columna “ Abel Santamaría”, en diciembre de 1958 pasamos a la policía rebelde de San Luis como delegado de la unidad por orden de Raúl y Agustín Martínez Sánchez allí nos encontrábamos cuando la huida de Batista. Los restos de Pedro Valdez Orta fueron trasladados por María Antonia González y Andrés Álvarez hasta el Mariel donde le rindieron los honores en la misma casa en que nació.

Isael Grupo_jpg

Tropa de Isael Cruz en la casa de los Ruz en el barrio El Palmar

El número de combatientes de las tropas sufrían constantes variaciones. Algunos se enviaban a la Sierra, por estos llegaban otros nuevos y también se intercambiaban entre los distintos campamentos. Por ello, al citar algunos de los nombres de los combatientes de mi tropa no quiero decir que hayan sido los únicos que participaron en la lucha contra la tiranía de Batista ellos son: Joaquín Viamontes Arias. Discorides Albuerne. José Pérez Albuerne. Luis Infantes Peña. Ibrahim Cruz Sánchez. Rodrigo Rodríguez Peña. Elder Batista de la Cruz. Liduvino López. Rafael Concepción Cordero. Gilberto Sobrado Hidalgo. Celestino Arsuaga. Vitaliano Mora Gutiérrez Rafael Román. Julio Bécquer Cantero. Omar Diéguez. Juan Ramírez González. Lino Ricardo. Neru Ricardo. Eladio Ferias. Rafael de la Cruz. Ricardo Ramírez. Ramón Silva. Enrique García. Jorge Pérez Carmenate. Cuando hemos dicho – continúa Miguel Ramírez – algunos combatientes partían hacia la Sierra Maestra, algunos de los que pasaron mi tropa y luego fueron enviados allá son: Grabiel Collazo Leyva. Liduvino López, Luis Infantes Peña, Lino Ricardo Sosa, Eduardo Zayas, Rafael Torres, Luis F. Batista, Manuel Silva, Segundo Rodríguez, Roberto Mayo, Oscar Batista, Mauricio González, Andrés Martínez, Jorge Mansón, Jesús González, Ricardo Pérez, Miguel Céspedes, Raúl Vigo, Raúl López, Heron Ramos, Mario Fernández, José Pérez Albuerne, Rafael Batista, Felipe Hernández, José Pérez Suárez, José Barea, Luis Telles, Pedro Pagón, Ramón Tamayo, Arnaldo Garcés, Celestino Arsuaga, Leonardo Figueredo, Jesús Peña, Noris Pérez, Wilfredo Pérez, Ramón Sánchez, José A. Morell, Victor Inza, René Santiesteban, Eugenio Moreno, Federico Ricardo, Gilberto García, Celestino Gómez, Jesús Peña, Silvio Arizonte, Andrés López, Reinaldo Velásquez, Rafael Carralero C. Sobre estos grupos de alzados nos dice Binervino García: “vivía en Coloma cuando se produce el movimiento de alzamientos, uno de los grupos(al que estábamos más vinculados) era el de Isael Cruz.

Su campamento se encontraba en varios lugares por las características de la lucha, entre los lugares que frecuentaban para descansar, comer, lavar las ropas, atender heridos, etc. Podemos señalar la casa de los Ruz en Velazco 23, La Veguita, Palomares y otros” También Andrés Pérez nos dice: “ hubo varios grupos de alzados en nuestra zona, el de Emilio Rafael Vega (Felo Vega), el de Miguel Ramírez, el de Granjel Guerrero (El mexicano), el de Isael Cruz Saavedra. Entre los lugares utilizados como campamento por Isael estaban los alrededores del poblado, la finca de José Macias, la casa de la familia Ruz en Velazco 23 y la familia Ruiz en Velazco 28, Palomares y Velazco 32. La zona de operaciones se extendía desde San Manuel, Malagueta, La Jíbara y los alrededores de Vázquez. Elizarde Pérez, combatiente de la clandestinidad y miembro del Ejercito Rebelde, nos explica que se incorpora a la tropa de Isael Cruz el 4 de septiembre y que su zona de operaciones abarca desde Naranjo a San Manuel. “

Isael Cruz era jefe de operaciones entre los hombres de su tropa podemos señalar a los siguientes compañeros.

Nombre y Apellidos

Seudónimo

Isael Cruz Saavedra

Ramiro, Antonio

Israel Cruz Saavedra

Chiry

José González Puig.

Sinin

Rubén Pérez Tomas

San Ló, Indio Tacuma

Luis Dovales

Colorao

Ismael Perdomo

Chucho

Alcides Pérez

El Zarzal

Juan P. Peña

Juanson

Dadier Celorrio Arevalos

Vichy, El Cacique, El Buey

Alcibíades  Paneque

Hijo de guabairo

Bartolomé Domínguez

El médico

Jorge Peña Santos

Buey cansao

Guevara

El Bandido

Betico Morrel

 

Enrique Usiris Alvaro

Indio de Bayamo

Sinecio Masó

Manzanillo

José Luciano García

Cano

Orlando Domínguez Guerra

La Sal

Manuel Fernández

La Sal

Rolando Leiva Mola

Salvador

Osmundo Díaz Pupo

Mundito

Olme Pérez

El espiritista

Oscar González (Hijo)

Rafelito

Elizardes Pérez López

 

Baldomero Estarella

Nené

Orestes Suares

 

Pedro González Pérez

Pedrito

Raul Medina

 

Fello

 

Armando González Pérez

Armando la chiva

Alejandro Fernández

Pelusa

Pablo Guerra

Pablito

Blas Calixto

 

Nené Ávila

 

Claudelto Ávila

Manatí

Vicente Castro Benítez

Camacho

Ricardo Reinoso

 

Paulino Sedeño

Sedeño

Roberto Abreu

Cara China

Raul Medina

 

Manolo Torres

El Gato

María

 

Eugenia Velásquez

 

Delmi Hechavarria

 

Ché

 

Duque

 

El Padre de Delmis

 

Toti Velásquez

El Armero

Onelio Rodríguez

El policía

Jomarron

 

Eliécer Santiesteban

Manteca

Luis Ramón Pérez

Carne de macho

Parmenio Mora

 

Fermín Cabrera

Marchan

Mayito Hidalgo

 

Cesar Gongora

 

Hubo otros compañeros que se incorporaron posteriormente – continua diciendo Elizarde- y que conjuntamente con los compañeros de la clandestinidad hicieron posible la liberación de Vázquez, para lograr esto se llevaron a cabo acciones tales como.

– El 31 de Marzo de 1958 se llevó a efecto una escaramuza en La Aguada Puente donde se ocasionaron dos bajas al enemigo, un muerto y un herido. Por parte del ejercito rebelde un herido. También se produjo la quema del puente de Cordero.

– La Interrupción de la electricidad lo llevamos a efecto sin mayores dificultades debido a que pertenecía la planta a un particular en cuya casa había simpatizantes del movimiento. Le quitábamos una pieza y regresábamos sin problemas al campamento.

– Preparamos una emboscada en Naranjo y otra el Loma Blanca pero en ninguna de las dos apareció el ejercito. Además rompimos la carretera para impedir las comunicaciones en la zona.

– Otras de las acciones realizadas por el grupo de Miguel Ramírez en unión con el Mejicano fue la quema del correo, telégrafo y la estación ferroviaria, así como los ataques al tren de San Manuel – Velasco y Velasco Sabanazo en Providencia 4.

– Además hubo un enfrentamiento cerca de Velasco 23 donde se le ocasionaron al enemigo tres bajas y Isael también resultó herido. Luego de la liberación de Vázquez Sobre esta etapa de la lucha explica Andrés Pérez: “Como otros muchos compañeros combinaban la actividad de la lucha clandestina(por el día normalmente en el trabajo) con la de combatiente, participando por las noches en las acciones que se llevaban a efecto por el grupo de alzados, en la clandestinidad soy responsable de una célula en mi barrio. En los años 57 y 58 se intensifican los sabotajes entre ellos recordamos un asalto que se hizo a una locomotora en Yarey de Vázquez, participó con nosotros Rolando Rodríguez. Muchas veces los grupos del mexicano y Miguel Ramírez operaron juntos, por ejemplo la acción de la quema del correo y la estación del ferrocarril, así como el tiroteo al tren de sabanazo- Velasco y otras. Las acciones más importantes de nuestro grupo (el de Isael Cruz) podemos citar:

– Destrucción de la carretera de La Viste a Molinet.

– Atrincheramiento en Velasco 23 donde hubo un enfrentamiento con los guardias y se les causó tres bajas y de nuestra parte Isael resulta herido.

– Quema del tren Velazco Sabanazo por la tropa de Isael.

Quema de la Shell.

– Interrupción del fluido eléctrico.

– Quema de una guagua en la zona de Bazarales.

– Varios días de asedio al cuartel y salida de los guardias del poblado, aquí resultó herido un guardia.

– Quema del cuartel de la rural después de haberse retirado estos.

– Participación de la toma de Puerto Padre y el la entrega del cuartel de Delicias.

Miguel Ramírez recurre a sus vivencias y a una especie de diario que llevaba en su vida de combatiente y nos expresa “además del constante hostigamiento al régimen mediante los sabotajes realizamos algunas acciones con el objetivo de minar la base de ese régimen de opresión que era la tiranía de Batista. Podemos referirnos a algunas de ellas: el día 18 de agosto se produce al ataque al tren de sabanazo, contábamos con 52 o 53 hombres, 12 del grupo de Yuyo Peña, 15 o 16 del grupo de Iván Leyva y 25 de mi tropa, pero mal armados. Nuestro plan inicial era virar el tren mediante un descarrilamiento zafando los raíles de la curva, pero se nos presentó una dificultad de conseguir una pata de cabra (Herramienta utilizada para extraer los clavos de línea, tiene un extremo curvo con una abertura en forma de V donde se introduce el clavo, el otro extremo es alargado y achatado en la punta) para realizar esta operación, por lo que optamos por cambiar el chucho para que el tren se desviara por el way (especie de ramal destinado a facilita el viraje de los carros) el tren venía con 8 soldados y un sargento. Esperamos el tren a la entrada de Providencia donde tenía que parar para pedir vía para Vázquez, comunicación que le fue cortada hasta piedra hueca. Comienza el tiroteo (ya el tren se desvía por el way por haber sido cambiado el chucho) el intercambio de disparos se intensifica principalmente por parte de los guardias que se encuentran en posición más ventajosa en cuanto al armamento, situación que no podíamos sostener por mucho tiempo, por lo que nos vemos precipitados a dar orden de replegarnos.

No obstante a nuestra dificultad de armamento pudimos ocasionar cinco bajas al enemigo, el sargento herido de gravedad, el maquinista en un brazo, un casquito de apellido Almaguer en una pierna, otro casquito muerto y un empleado del tren herido en un pie. Como represalia por lo del tren enviaron 35 soldados hacia el campamento La Esperanza apoyados por una avioneta. Traían delante 4 jovencitos del barrio y a Arreade Ramírez que había salido en busca de unas viandas para la tropa, lo maltrataron y lo dejaron por muerto. Al enterarnos de la cercanía de los guardias y que traían rehenes, cosa que nos impedía repeler la agresión se da la orden de alejarse del campamento, al llegar el ejercito y no encontrar a nadie incendiaron el campamento. Posteriormente en el mismo mes de agosto atacamos el tren de Velasco-Sabanazo, acción en la que no pude participar por encontrarme enfermo. Los hombres insisten en realizar la acción y mando a buscar a Villa con mi rifle para que me representara en la tropa. Los soldados del tren tienen el refuerzo de Delicias y nuestros combatientes tienen que retirarse enseguida. No obstante con estos ataques logramos uno de los objetivos que nos planteábamos: la interrupción de las comunicaciones debido a que a partir de ese momento, ante el temor de nuevos ataques el tren no continuo viajando.

El 28 de septiembre de 1958 se produce un ataque al campamento del Mejicano por el sargento Mora con varios soldados. Mora despliega su gente por la orilla del río posición clave en ese lugar para la defensa del soldado. Las postas son sorprendidas y traídos como rehén. Conozco de este hecho pues ese día habíamos ido a coordinar acciones con El Mejicano por lo que nos sorprende el ataque en ese lugar. La barbarie y la brutalidad de ese ejercito se pone de manifiesto al quemar además del campamento cinco casa de campesinos. Este día cayeron defendiendo la patria los hermanos Madrigal, en total ocho compañeros ofrendaron sus vidas por defender la justicia de sus ideales. El 15 de octubre las tropas del Mejicano y las nuestras se unen para llevar a efecto la quema del correo, el telégrafo y la estación ferroviaria, con un promedio de 20 hombres cada uno. La acción se llevó a cabo sin complicaciones, solo cuando íbamos de retirada subiendo la loma comienzan a dispararnos desde el cuartel pero sin mayores consecuencias. Culminando con esta acción el objetivo que perseguíamos de eliminar las comunicaciones con el exterior.

Por otra parte el movimiento clandestino cooperaba con los alzados- los manteníamos informados- manifiesta Vinervino García de los movimientos de los guardias. También por las noches hacíamos sabotajes como tirar puntillas en la carretera fósforo encendido en la orilla de la misma, mantener la propaganda mediante la información que nos llegaba a través de un periódico y otros materiales. Alberto Chiquito, miembro de la vanguardia revolucionaria que tiempos atrás había sido perseguido por el BRAC (Buró Represivo de Actividades Comunistas) por su participación en el Partido Socialista Popular indica que el descontento aumenta en la población ante los desmanes de la tiranía y el Movimiento clandestino se intensifica, lo que hace que se agudice aún más la represión y la persecución a los revolucionarios por ello muchos compañeros se ven precisados a pasar de la clandestinidad a la lucha armada, llevando a cabo los alzamientos. De esta forma se constituyeron grupos que mantenían una especie de guerra de guerrillas en la zona de Vázquez.

Entre las tareas que desarrollamos en la clandestinidad está la de mantener la propaganda, distribuía la Carta Semanal que editaba el Partido así como el Boletín de la Sierra. Además estábamos al tanto del movimiento del ejercito para mantener informados a los combatientes. De la vida en la clandestinidad Rafael Peña (Pasito) detalla algunos hechos que nos permiten conocer más de cerca esta labor” a partir del alzamiento de Molinet quedo incorporado al Movimiento designándome la tarea de mantener mi máquina a disposición de realizar cualquier traslado de hombres o de cualquier otra misión. Por lo que a través de Puchi Alonso reciben la orden de trasladar al compañero Rafael Perdomo que había sido herido. Este compañero había sido escondido en Velasco 28 de allí tuvieron necesidad de llevarlo a Camaguey a curar sus heridas, a su regreso es escondido en la casa de Agustín Perdomo, de allí se encomienda trasladarlo a la orilla de la línea donde lo estaría esperando otro carro. Se me encomendó la misión de llevarle provisiones a Pepito García, Amauri Baez y otros compañeros que se encontraban en Pito 4. en otra ocasión se me encomendó llevar un paquete desde la ferretería de Manuel Alonso hasta El Yarey donde estarían esperándolo en el cementerio. Los compañeros Alipio Báez y Roberto Báez se debían incorporar a otro grupo de la zona de Las Tunas que radicaba en el lugar conocido como Diez de la Macagua, traslado que efectuamos. Recuerdo una anécdota de ese viaje, no nos cogieron por pura casualidad, porque estaban registrando y en el maletero se nos había olvidado el uniformes verde olivo de los combatientes.

En muchas ocasiones se nos hacía difícil conseguir las medicinas en el mismo Vázquez por la vigilancia que existía, por eso, al ser herido el hijo de Fermín Ruiz se nos envía a Puerto Padre a ver a José Ramón Mengual y conseguir los medicamentos necesarios para curarlo. La vida en la clandestinidad nos hacía apelar al ingenio, idear trucos para burlar la vigilancia de la guardia rural y el ejercito, un día fuimos a Palmarito a buscar a un compañero que se incorporaría a la tropa de Felo Vega y lo hacemos vestidos con traje y corbata fingiendo andar de paseo. Por su parte Andrés Pérez, vinculado directamente al grupo de Isael Cruz efectuaba los contactos a través de Beto Álvarez que le transmitía el mensaje a Nelda Valcalzer y esta a su vez se los transmitía a los que él le encargara de hacérselo llegar. Otros combatientes de la clandestinidad que nos narra algunas de sus experiencias es Germán Fermín Rodríguez Pérez. “ Desde el momento en que se produce los alzamientos Olme Pérez y yo éramos enlaces de la tropa de Isael Cruz, se nos dividió la zona que atendíamos, Olme desde El Yarey hasta el Batey y yo desde el parque hasta La Aguada.

La contraseña que utilizábamos era El Espiritista, cooperamos con la entrega de un arma con 28 balas, además en nuestra casa se albergaban Elda Suñol y Lolita cada vez que bajaban de la Sierra a cumplir misiones en esta parte de la provincia. Además de la misión de enlace colaboraba mi hijastra para los combatientes de la Sierra y de nuestra zona. En mi carrito de vendedor de frita escondía las armas que se conseguían y que eran llevadas por Olme Pérez al campamento. Los soldados de la tiranía acostumbraban a hacer patrullajes por la zona, pero deciden cambiar de táctica por la de emboscadas en los limites del poblado, al enterarme de esto(se lo había dicho a mi esposa la esposa del Cabo Mejias) le aviso inmediatamente a Olme Pérez quien sale para Velasco 23 para avisarle a Isael, no lo encuentra allí y sigue hasta Aguacatico donde tampoco lo haya, regresa a Vázquez, consigue un jeep y busca a Rafael(Fello Timonea)Torres como chofer del Movimiento y logra encontrar la tropa de Miguel Ramírez quien lo ayuda a localizar a Isael y advertidos del peligro existente para que dejaran de incursionar unos días por el poblado.

La mujer cubana siempre ha estado presente en las lucha revolucionarias y durante esta etapa muchas de ellas colaboraron en la lucha contra la tiranía, la narración de Nelda Valcalzer que expone sus experiencias como combatiente clandestino permite profundizar en el conocimiento de las tareas (algunas de ellas) llevadas a cabo por las mujeres de la localidad. Se inicia en el movimiento revolucionario organizado por los miembros de la Ortodoxia y de las fuerzas más progresistas de la zona, antes que este tomara el nombre de Movimiento 26 de julio, junto a Ana Irma Sánchez, Estrella Amado, Ana Guerrero, Beto Álvarez, Puchi Alonso, Andrés Álvarez, Olme Pérez y otros participan en la reunión llevada a efecto en el río de la Aguada de Vázquez para la organización del mismo. Su primer trabajo, poner volantes para el apoyo a la huelga de abril la en las tareas revolucionarias. Ya en la etapa de recrudecimiento de la lucha se mantiene como enlace entre los grupos de revolucionarios, realiza sabotajes como regar puntillas en la carretera, coloca banderas y carteles junto a Aurelia Guerrero, Ana Guerrero, Ana Irma Sánchez, Mirta Fernández. “ En una ocasión le coloqué un cartel al propio teniente Leyva quien supo que era yo la que lo había puesto, pero este no procede y solo le alerta a mi concuño que me contuviera y no siguiera realizando estas actividades, pues yo trabajaba en la casa de Pedro Amado que eran personas que tenían influencia en el Gobierno.

En otra ocasión escondí a dos revolucionarios y nos llega el aviso de que iban a registrar la casa, rápidamente logramos sacarlos en la máquina de Osiel Díaz. Cuando llegamos a la posta los Manferrer nos dieron el alto pero yo conocía a uno de ellos le hablé amigablemente y le dije que íbamos para Bartle a casa de un familiar a un cumpleaños, de esa forma nos dejaron seguir y los burlamos una vez más. Los compañeros pudieron llegar a La Habana. Otra vez, al enterarnos que al compañero Beto Álvarez le iban a registrar la casa fuimos de inmediato, le avisamos a su mama, Ana Guerrero y yo brincamos una ventana del cuarto para sacar los bonos, periódicos de la Sierra y un revolver que enterramos bajo un tanque de petróleo, de esta forma no pudieron encontrar nada. Mientras en Holguín y en todo el país se desarrollaban los hechos de las Pascuas Sangrientas en el Club Social de Vázquez se celebraría un baile; esto no lo podíamos permitir o cuando menos hacer algo que interrumpiera el mismo, lo primero fue colocar un gran cartel diciendo que la patria estaba de luto por los hermanos que habían caído, para que este pueblo por el que ellos luchaban se olvidara de ellos y estuviera de fiesta. Luego por la noche Ana Guerrero y yo apedreamos el local y le lanzamos una botella con un cóctel Molotov.

De inmediato vino la policía y registró los alrededores incluso la casa en que nos encontrábamos pero ya nosotros habíamos logrado llegar y estábamos acostados. Ese día en la realización de esta acción me hice una herida en una pierna que de haberla visto los guardias me hubiera apresado y torturado. Las hermanas Ruz Pérez hablan del campamento que se encontraba en su casa, donde todos les prestaban la ayuda que necesitaba, le lavaban las ropas, les cocinaban, les preparaban donde dormir, ayudaban a atender los heridos y en todo lo demás que era necesario en la vida de campaña. Por su parte Celia Álvarez Castro recuerda que la tropa de Isael fue atendida en su casa en varias ocasiones, la primera vez llegó con otros compañeros pero se quedó solo, a los quince días volvió con otros entre los que se encontraban: Dadier Celorrio (Bichi), Sinin González, Manteca, Jorge Peña, Cuco, Juanson, Edilberto Pérez, Ricardo Reynoso y otros. Después la tropa estableció un campamento en un campo de caña de nuestra colonia, mi hijo Américo muchas veces les buscaba las reses y las viandas para la tropa.

También en muchas ocasiones mi hijo Américo se las llevaba. Otros compañeros como Alcides Batista y Manuel Collazo Zaldivar nos detallan algunos aspectos de la lucha clandestina. Manuel Collazo era miembro de la Juventud Ortodoxa y pasó luego al Movimiento 26 de Julio. Al producirse los alzamientos en la zona – nos dice – mantenemos nuestra organización clandestina al servicio de estos grupos, llevamos mensajes, recaudamos dinero, preparamos explosivos y todas las tareas que se nos encomiendan. Cuando la tropa de Sosa Blanco venía para esta zona nos dimos a la tarea de hacer excavaciones en los caminos y depositamos allí acumuladores con un cable largo y dijimos que habíamos minado la carretera. Por temor a pasar por esos caminos no llegaron a Vázquez.

La entrada de la tropa de Isael en pleno día el 2 de noviembre   al pueblo de Vázquez la cual nos fue narrada por el compañero Elisardes Pérez López el cual le sirve como practico a esta tropa…  A las tres de la tarde nos encontrábamos  en la finca de Pablo Reyes (actual barrio masbel) Isael acordó hostigar el puesto de guardia rural que se encontraba  en calle 41 frente a la dulcería  la tropa estaba compuesta por 27 compañeros.  Ya la tropa estando en calle 15 y luego subiendo por 26 hasta la altura del barrio BOOM  donde se encontraba la planta eléctrica (Propiedad de Antonio Álvarez) antes mencionada allí se acordó dividirse por grupos uno ir a la tienda de Laureano  Rodríguez  otro a la de Macho Robaina  otro a la farmacia de Dadier Cardet (negro) en busca de información y por ultimo  A la ferretería  este grupo estaba dirigido por Israel Cruz Saavedra (chiri) el cual hizo un tiro hacia el cuartel respondiéndole este con otro ese mismo día murió un guardia  en el cuartel producto de un shok por el ataque rebelde.

Luego de este fogueo a la guarnición del cuartel de Vázquez ya esta desmoralizada y planea retirarse para Delicias el 4 de noviembre  y es cuando se le realiza la emboscada en Velasco 23 antes mencionada la cual no se llego a completar por lo que se explico anteriormente, la jefatura pide refuerzos a Las Tunas para que los saquen para Delicia pero ya Vázquez esta dominado por el M-26-7 y le exigen  que sí que los saquen pero que no pueden hacer uso de las armas, ya que los  rebeldes solo querían que se retiraran con su familia y con las armas en cuelguen armas

El día 8 de noviembre en la mañana entra la compañía  con 150 casquitos a socorrer a la guarnición  del cuartel de Vázquez sobre la salida de los guardias. Nos narra Armando Pérez Pon (basarillo)…. yo cumplí la misión mandado por Holmes  dándome la tarea de observar a cierta distancia al enemigo dando un rodeo (barrio potajes) me paro en la culminación de la calle 7 donde se intercepta con la calle 6 observo el cuartel en el cual hay un chevrolet azul el cual estaba listo para evacuar los guardias ese mismo día  a las 9.00 AM  la guarnición estaba compuesta por 41 guardias 2 tenientes 9 civiles. Se retiraron los guardias  hacia Delicias y entra el Estado Mayor de la tropa de Isael el cual se acampa en la casa (hoy demolida) Francisco Cabrera 150 mas o menos en la noche el compañero Julio Guerra y otros compañeros con un farol repleto de petróleo le prenden candela al cuartel de Vázquez, siendo ya este poblado territorio libre de Cuba.

Fuentes.
Testimonio de Andrés Pérez López.
Testimonio de Andrés Alvarez Reyes.

Testimonio de Nelda Valcarcer
Testimonio de Binervino García Salcedo .
Multimedia Vázquez una historia que contar. MS.c Yury Ramón Castelló Dieguez.
Movimiento 26 de julio en Vázquez  (inedito) Dr. Ligia Sales Garrido.

Un comentario en “La Lucha Armada (Vázquez, Puerto Padre, Las Tunas)

  1. realmente la idea de contarnos la historia poco difundida es muy buena, pero sin embargo le recomiendo que los artículos no sean tan extensos pues crean “cansancio” (en el mejor sentido de la palabra)….
    lo ideal sería ir publicando las historias en partes, por capítulos…. de esta forma generan inquietud, deseo de espera, preguntas, debates por cada cosa nueva que se va conociendo y lo mejor de todo es que logramos el mismo objetivo que publicar un trabajo de un solo TAJAZO…..
    valore mi propuesta y los resultados que le dé…..
    saludos….

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